domingo, 27 de marzo de 2016

¿Y ahora qué? Je suis tal, ¿no?

Suele pasar, cada vez que hay un atentado mediático (en Occidente) hay una ola de solidaridad y empatía hacia sus víctimas. Y suele pasar también que como los atentados terroristas son el pan nuestro de cada día, al poco se realiza otra matanza y esta ola de solidaridad se convierte en una de reproches desde una supuesta superioridad moral hacia los que no fingen (como ellos) un infinito dolor hacia unas víctimas situadas a miles y miles de kilómetros en un lugar del mundo que no saben situar en un mapa.

Este postureo cada vez me resulta más odioso, por la razón de que cada día hay atentados terroristas (de los que ellos mismos no suelen hablar) y solo parecen preocuparse del inmediatamente posterior al mediático y pese a ello, estas personas se dedican a despreciar a todos aquellos que no se parten la camisa de dolor por este atentado inmediatamente posterior (Bagdad o Pakistán).

Si la indignación por la barbarie es sincera y se desea una mayor concienciación de la sociedad, se me ocurre que la "táctica" de afear a la gente su escasa sensibilización quizás no sea la mejor, ya que puede generar rechazo. Si el objetivo es el mero postureo, he de decir que en muchos no cuela.

domingo, 13 de marzo de 2016

La dependencia a los móviles

Antes de ayer vi esta foto tomada por un tal Christopher Horner en el twitter de Jot Down Magazine y me llamó la atención.


En medio de un partido de béisbol un niño en lugar de estar pendiente de lo que pasa en el terreno de juego se dedica a estar con su móvil . Menos mal que estaba su padre (que gasta un brazo que pobrecito bate) para protegerlo. Esta foto a su vez me recordó a un divertido cortometraje animado dirigido por Chenglin Xie llamado "Life Smartphone" que vi a finales del año pasado. ¿Te identificas con los protagonistas de dicha foto y cortometraje? La innegable utilidad de los teléfonos móviles la hemos convertido en dependencia.






martes, 1 de marzo de 2016

Ennio Morricone, el italiano

Ha habido este año en los Oscar una gran polémica por la no nominación de ningún actor negro para las candidaturas principal y de reparto tanto en hombres como mujeres. Se podrá decir que si no hay ninguna que merezca ser nominado pues no va a serlo simplemente por su color de piel, pero lo cierto es que históricamente hay motivos para un cierto resquemor. Y con todo esto me ha venido a la mente el caso del gran Ennio Morricone, bien blanquito pero que a sus 87 años ha ganado por primera vez una estatuilla dorada (descontando el honorífico que recibió hace 10 años). Bien blanquito, pero italiano, no estadounidense. Hagamos memoria y recordemos las grandes bandas sonoras que ha creado el compositor italiano a lo largo de su carrera, algunas de ellas como en los míticos western de Leone ni siquiera optaba al Oscar. Pues bien, esta ha sido la primera vez que se lo han dado.

Además de haber motivos para recelar por motivos étnicos, ¿debe haberlos también por cuestión de nacionalidad? Si hubieran hecho un "remake" de alguna de sus bandas sonoras, quizás se hubiera llevado alguna antes, quien sabe