martes, 21 de septiembre de 2010

Malos tiempos para la tolerancia

Desde hace ya un tiempo se viene viviendo un auge intolerante ante el fenómeno de la inmigración que nos retrotrae a épocas que creíamos felizmente superadas.
Con una Europa promulgando leyes que endurecen las leyes anti-inmigratorias,con un Parlamento Europeo cada vez de signo más conservador y con unas actitudes que ¿rozan?lo xenófobo.

Con Berlusconi y sus ex-aliados de la Liga Norte tensando la cuerda ante dicho fenómeno(los de Fini incluso dan jabón para que te limpies las manos después de dársela a un inmigrante),con Sarkozy cada vez más "lepeniano",saltándose a la torera el derecho a la libre circulación de ciudadanos en la U.E,entre otras cosas,con el PP español asumiendo las posturas de sus colegas franceses,sumados al hecho de la aparición de la ultraderecha en los Parlamentos Británico y Sueco, se nos presenta un panorama de lo más desolador, con una derecha cada vez más azotando los bajos instintos de sectores de la clase trabajadora para poder cazar votos y una socialdemocracia a veces sin saber qué hacer,si apostar por la conciencia o el éxito electoral que se le escapa entre otras cosas,por no ceder ante la miseria moral de una derecha europea cada vez más fascista(con honradas excepciones),por no hablar de los seguidores americanos del Té,que son como decimos por aquí,para echarles de comer aparte.

Y para colmo aparece la señora Reding,curiosamente perteneciente a la derecha luxemburguesa, poniendo al Pequeño Napoleón en su sitio y Europa en vez de tirarle de las orejas a ese señor,se ponen de acuerdo en vapulear a la comisaria,empezando por Zapatero del que se esperaba otra actitud.
¿Excesos verbales por parte de ella o al pan pan y al vino vino?

1 comentario:

Alfonso dijo...

Al pan pan y al vino, vino. Lamentable la actuación de Europa.