martes, 28 de julio de 2009

Por la reforma en la televisión pública

La oferta televisiva en este país cada día apesta más, al menos es la sensación que uno tiene. Los canales privados nos ofrecen contínuamente telediarios morbosos y/o sectarios, programas de cotilleos, realitys repetitivos y horas y horas de programación donde los mismos protagonistas de dichos programas nos cuentan sus experiencias, la programación musical está basada en la comercialidad más insustancial...pero ese no es el problema fundamental, al fin y al cabo dichos canales(empresas)apuestan por el beneficio a toda costa, pese a ser conscientes del producto de escasa calidad que ofrecen al mercado. El problema radica en mi humilde opinión, cuando los canales públicos, olvidándose del servicio público, valga la...que deben ofrecer, se dedican a competir en el mercado y con las mismas, aunque suavizadas formas.

La 1
, salvo algún que otro programa "tiene un pase", con unos telediarios de gran calidad, sobre todo si los comparamos con los de las otras cadenas."La Nuestra" y me duele decirlo, da auténtica vergüenza ajena, fomentando una imagen trasnochada de Andalucía de pandereta y folclore.
Excepciones a estos dos son los "segundos canales",que sí ofrecen una programación cultural, abierta a las minorías y con cine de calidad(programado muchas veces a unas horas intespestivas).

Otros dos problemas que suelen surgir en las radiotelevisiones públicas es el control por parte del Gobierno de turno, siendo TeleMadrid(y no es la única) el ejemplo más escandaloso que uno haya podido ver en este país, en el que solo falta que salga la señora Aguirre a hacer un "Aló Presidenta"a lo Hugo Chávez en la cadena de todos los madrileños.
El otro inconveniente que suele afectar a estos canales es el despilfarro. Es incomprensible que año tras año se anuncien beneficios por parte de las privadas, con ingresos provenientes de la publicidad y las públicas con esos ingresos sumados a los de los ciudadanos a través de sus impuestos tengan pérdidas.Ahí tendría que haber un control más exhaustivo, con una moderación de los sueldos de los altos cargos y "estrellas" sobretodo.

Por una televisión pública de calidad, de todos y para todos y con vocación de servicio, muchas cosas deben cambiar.

1 comentario:

Alfonso dijo...

Ahora mismo, lo mejor, apagarla, y poner Frontera Radio :-P
En serio, la tele está hecha un asco. La única solución, la de pago, por lo menos para ver cosas de calidad, el resto, es basura.