Eso es lo que deben de pensar algunos/as.
Resulta que este martes pasado tenía libre en el trabajo y decidí quedar con un colega para tomar algo y entramos en un conocido local de mi ciudad.Con un cubata cada uno en la mano y sentados en una mesa con tres personas a las que no conocíamos(la mesa es grande,así que se comparte)empezamos a departir sobre política, tema recurrente en nuestras conversaciones, de hecho nuestra amistad se inició al compartir ambos militancia política.
Recurrir a temas políticos es algo que solemos hacer en mi grupo de amigos cuando nos reunimos con alcohol por delante o sin él, cada uno con su punto de vista y su opinión, unos más de izquierdas, otros más centristas y moderados y también alguna "oveja descarriada"que simpatiza más o menos disimuladamente con la derecha. No es que hablemos contínuamente de temas trascendentales y citemos a los grandes filósofos de la Humanidad, pero entre temas "banales"o "superficiales",también hay espacio para la reflexión.
Pues ocurre que cuando estábamos hablando el pasado martes por la noche, (no recuerdo ahora si era sobre las críticas a los que piden recortes laborales para solucionar la crisis o qué tema en concreto) se quedaron las dos muchahas y el chaval de unos veintipocos años que estaban sentados en la mesa, callados y con una sonrisita de incredulidad en el rostro, asombrados de lo que estábamos hablando, como si fuéramos unos frikis, unos bichos raros que no tienen nada mejor de qué hablar. Cuando ya llevaban un rato así, paré y les dije amablemente que la política es algo que nos afecta muchísimo y que es importante y tal.
El problema ya no es solo la desafección o la carencia de interés para buena parte de la juventud(quien haya estado en una mesa electoral, habrá podido comprobar la irrisoria cantidad de jóvenes que acuden para ejercer su derecho)o que la gente se manifieste más por el fútbol que por sus derechos, derechos que algunos creen que no son conquistas,sino que viene unido per se a una democracia,sino que encima los que tienen interés sean tratados como perros amarillos.
Si hubiéramos hablado de cualquier tema estúpido e/o intrascendente(de hecho me encanta el fútbol), no hubiéramos llamado la atención y ojo,que no reniego de una conversación amena y divertida,distando mucho de ser un erudito, pero la actitud de esos jóvenes me ha hecho pensar en que por desgracia no es nada aislado ese comportamiento.
LA GRAN MILONGA DEL CAMBIO
Hace 2 horas

